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Abr

¿Cómo rescatar tus finanzas en una recesión económica?

Una vocecita Grita¡¡¡¡¡RECESIÓN!!!!!Pero, ¿Qué significa esto?Veámoslo el artículo de esta semana…….

En este momento, es difícil no sentirse abrumado por el miedo. No solo el miedo al virus en sí, sino el miedo a la miseria financiera personal. A raíz de los despidos y cierres devastadores, con agencias y compañías de producción que despiden temporalmente, suspenden e instituyen recortes salariales porque sus ingresos se han agotado y su mandato es sobrevivir, ¿cómo mantenemos nuestro seguro de salud y nuestros hogares ¿Cómo pagamos nuestras cuentas? ¿Qué pasa si ni siquiera tenemos efectivo para comprar comestibles? Incluso si tiene ahorros sólidos y (antes de que el mercado se derrumbara) un fondo de retiro decente, es probable que todavía te preocupe por cómo proteger tu futuro y cómo pagar las necesidades de tu familia en los próximos años. Estamos peleando una guerra de salud, y estamos peleando una guerra económica y financiera. Pero el miedo no es una opción. Solo hay una forma de vencer el miedo, y es a través de la acción.

Aclaremos primero el término de recesión económica: Se entiende por recesión una caída significativa de la actividad económica que acontece en el conjunto de la economía y para un número suficiente de meses (mínimo 2 trimestres seguidos), resulta visible en términos de disminución de la producción, el empleo, la renta real, y otros indicadores. La Recesión económica hace parte de lo que se denomina el CICLO ECONÓMICO.

Ahora ¿Qué nos estaría indicando que estamos frente a una recesión económica? Echemos un vistazo atrás en el 2019 donde tuvimos un indicio de lo que se venía cuando en Estados Unidos se registró la Inverted Yield Curve o Curva de Rendimiento Invertido. Es aquí donde los expertos analizan el comportamiento de los bonos del tesoro de Estados Unidos.

Lo que se esperaría de ellos es que den mayores rendimientos con el paso del tiempo. Cuando se observa lo contrario, es decir que los intereses son mayores a corto plazo que a largo plazo, se concluye que la economía no es pujante. Pero hay algo más y es que, en lo que va corrido de 2020, esta curva de Rendimiento Invertido se ha registrado por lo menos dos veces.

Si a eso se le suma la guerra por el petróleo entre Rusia y Arabia Saudita, la pandemia del coronavirus y el crecimiento constante de la economía en los últimos 12 años, luego de la crisis de 2008, la suma de todos estos factores probablemente nos están colocando en la puerta a una posible RECESIÓN.

Ahora que ya tenemos identificada la posible situación de la economía nacional en los Estados Unidos y como efecto dominó la economía mundial ¿Que podemos hacer? Aquí algunos Tips:

1. Lo primero que tienes que hacer es entrar en acción ahora, y no mañana, sino ahora. Quiero que te sientes y que anotes cada factura que debas pagarse cada mes. Luego deben decidir, ¿En cuál de esos gastos puedo hacer un cambio? Lo más importante cuando estés analizando es descifrar entre, ¿Es esto algo esencial o no es esencial? Cuales son esenciales para vivir, por ejemplo: el alquiler, los servicios, el teléfono celular y el internet; en el caso de la tv por cable si no te genera ningún ingreso es mejor que prescindas de ella. Hay muchas maneras de reducir los gastos durante una recesión. En muchos casos, podrás mantener tu misma calidad de vida mientras te centras en vivir de forma sencilla – austera y eliminar los gastos extravagantes e innecesarios.

Si logras evitarte algunos gastos, colócalos inmediatamente ese dinero en tu fondo de emergencia si lo tienes y sino empieza a crearlo. Recuerda que en estos momentos es mejor tener liquidez y disponibilidad guardada por si realmente la llegas necesitar ya que no sabes cuánto puede durar esta situación.

Reduce los gastos opcionales: No compres cosas si no las necesitas para vivir. No cedas a los discursos de venta. Ni siquiera pienses en aceptar la nueva oferta de tarjeta de crédito que hayas recibido por correo electrónico; deberás evaluarlo con cuidado incluso si tiene una tasa anual equivalente baja y no requiere pagos por dos años.

Transporte: comparte un auto en la medida de lo posible. Puedes ir al trabajo en bicicleta o incluso vivir sin un auto. No obstante, si esto no es práctico, busca maneras de ahorrar dinero en combustible.

Alojamiento: Consigue un compañero de cuarto o múdate a un área con un costo de vida menor. Tal vez puedas mudarte con familiares hasta que las dificultades económicas hayan pasado. Mantener una buena situación en una casa multigeneracional no siempre es sencillo, pero tiene sus recompensas.

Comida: Deja de comer fuera. En lugar de ello, trata de cocinar con más frecuencia. Si no tienes tiempo suficiente para cocinar, intenta hacerlo solo una vez al mes. Busca buenas ofertas en el mercado de productores locales.

2. Aunque siempre recomendamos que debes planificar pagar a tiempo las deudas, este es un buen momento para considerar posponerlas si de sobrevivir se trata. Muchas compañías hipotecarias permiten en tiempos como los que estamos viviendo posponer los pagos por unos meses. Lo más importante es ponerse en contacto y llegar a un acuerdo.

3. Si tienes deudas en tus tarjetas de crédito puedes aplicar por tarjetas con intereses de 0% y transferir el saldo de tu deuda. Ten presente el tiempo de promoción y el porcentaje de interés que debas pagar una vez se acabe este tiempo. Llama a tu banco y negocia una tasa de interés más bajo si no puedes aplicar por tarjeras de interés 0% Paga el mínimo, recuerda que tiempo de crisis la liquidez es muy importante.

4. Si eres parte de los que tienen cero en su fondo de emergencia y cero ingresos puedes, si tienes tarjetas de crédito y no hayas agotado sus cupos llamar a las compañías de las tarjetas de crédito para extender su límite de crédito y luego solo pagas el mínimo.

5. Tal vez pienses que maximizar tus tarjetas de crédito y solo pagar el mínimos es contradictorio a lo siempre te hemos enseñado. Tienes razón, por primera vez te digo que, hasta que esta situación termine paga solo los pagos mínimos adeudados. ¿Por qué? Porque si las cosas de ponen realmente fuera de control y llega un punto donde debes escoger si colocar comida sobre la mesa para ti y los tuyos o pagar tus tarjetas de crédito, ¿Qué opción escogerías? Nunca olvides que las tarjetas de crédito son deudas sin garantía. Entonces es cuando llamas y dices “No tengo trabajo por ahora y no tengo dinero debemos trabajar juntos”. Es en este momento en la vida en donde debes pensar en sobrevivir más que tu puntaje de crédito. Tu puntaje de crédito volverá, ten lo por seguro.

6. Reclama los subsidios de desempleo si tu país lo ofrece. Dependiendo del país en el que residas puedes optar por las ayudas de auxilio económico que ofrezca el gobierno, bonos, subsidios, solicitar la ayuda por desempleo o cualquier opción que signifique algo de dinero extra para ti, esto te dará un respiro por disponer de más efectivo.

7. Evita crearte una situación lamentable. Cuida tus pólizas de seguros hasta donde más puedas. Llama a tus compañías de seguro para proponer postergar los pagos un par de meses y continuar cubierto. Si dicen que no pueden debes evaluar que gasto debes recortar para poder mantener por lo mínimo tu seguro de salud.

8. Averigua como se regulan las cuentas de jubilación en tu país. En algunos países ese dinero está protegido contra la bancarrota y si necesitas realmente usarlo debes declararte en bancarrota primero para evitar generar cargas impositivas o penalidades. Si sabes que tu trabajo volverá y solo necesitas algo de dinero para sobrevivir a todo esta situación analiza si debas recurrir a este fondo. Los mercados bursátiles son impulso y corrección y cuando llegue el tiempo del impulso estarás fuera para aprovecharlo.

9. Crea fuentes de ingreso adicionales. En una recesión, siempre hay la probabilidad de que pierdas tu trabajo. Tus prioridades principales deben ser mantener tu trabajo actual y estar listo para volver a entrar al mercado laboral para conseguir uno nuevo si lo pierdes (ten un currículum actualizado, investiga sobre las oportunidades laborales, etc.). No obstante, también podrás aumentar tu seguridad financiera creando fuentes de ingresos separadas. Podría ser un segundo trabajo, un negocio en línea o cualquier tipo de ingreso pasivo. Incluso si solo puedes obtener de $500 a $1000 adicionales al mes, ese ingreso adicional puede ayudarte a superar los momentos difíciles si tu fuente de ingresos principal se ve afectada.

10. Diversifica tus inversiones. Durante una recesión, por lo general los precios de las acciones disminuirán de forma drástica, lo que significa que tus cuentas de inversión podrían verse duramente afectadas. Muchas compañías y los precios de sus acciones se recuperarán de una recesión, pero algunas no podrán cumplir sus obligaciones y harán que pierdas dinero. Podrás reducir el riesgo de que esto ocurra si diversificas tus inversiones. Contempla la opción de comprar bonos o invertir en valores de otros países o metales preciosos. Estas inversiones, en especial las dos últimas, podrían progresar independientemente del mercado y pueden proteger tus activos en una recesión.

También puedes averiguar fuera del mercado para invertir en propiedades, como terrenos o departamentos, cuyo valor por lo general aumenta con el tiempo, a veces incluso durante las recesiones.

11. Habla del tema. Siéntate con todos los miembros de tu casa y revisen sus finanzas. La manera en la que soluciones sus diferencias en torno al dinero tendrá un efecto profundo en la probabilidad de que la relación tenga éxito. Este será el momento perfecto para darles el ejemplo a tus hijos y mostrarles cómo una familia puede superar los momentos difíciles y que todos pueden participar.

12. Mantén tus ingresos. Si tienes un trabajo, sé un empleado maravilloso. Este no será el momento para holgazanear. Llega temprano al trabajo, vete tarde y ofrécete como voluntario para los proyectos. Encárgate del trabajo pendiente por otros trabajadores; esto es lo que pasará de todas formas cuando los despidan, así que será el momento de demostrar lo que puedes hacer. Busca maneras de ahorrar el dinero de tu empleador, en especial si ves que adopta medidas pequeñas para lograrlo, como incentivar a los trabajadores a apagar sus computadoras. Trata de cuantificar tus esfuerzos en relación con lo mucho que hayas aumentado las ganancias y reducido los costos. Crea una red de contactos de modo que, si te despiden, tendrás una red laboral segura que podría ayudarte.

Sigue ahorrando. Si es posible, incluye el ahorro en tu presupuesto, incluso durante una recesión. Deberás hacer todo esfuerzo por seguir contribuyendo con las cuentas de jubilación y otros fondos, si los tienes. Al superar la recesión, estarás feliz de haber seguido ahorrando, y tus cuentas reflejarán el interés que has ganado durante dicho tiempo. Además, invertir dinero en el mercado de acciones durante una recesión puede ser un movimiento inteligente. Si compras acciones de compañías de buena reputación cuando los precios sean bajos, ganarás buen rendimiento cuando vuelvan a subir al terminar la recesión.

13. Disfruta de la vida. Para evitar la depresión por una recesión, no dejes que el miedo te controle. Una sensación intensa de paranoia puede volverte un empleado inflexible y también generar tensión en tus relaciones. Sé agradecido por lo que tienes y diviértete.

Recuerda todos es momentáneo, nada dura para siempre y esto Pasará, no sabemos en cuanto tiempo exactamente, pero pasará y nosotros estaremos allí Fortalecidos y Victoriosos, así que sonriámosle a la Vida porque

Nos Vemos en la Cima!


Redacción por: Mayerly Jiménez

Dirección: José Vergara

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